LA SEMANA NO SANTA DE LEÓN

Mientras que en todo el país se llena de papones y rezos, en León nos gusta dar la nota y celebrar la semana santa a nuestra manera.
Para empezar, desde el miércoles santo se empiezan a organizar los corros para jugar a las chapas.
El corro es un círculo de personas que hacen sus apuestas depositando el dinero en el suelo o mesas. Se juega a caras o a cruces. Cuando se cierran las apuestas, la persona que tira las chapas las lanza al aire y se dejan caer en el suelo. Antes de lanzarlas debe mostrar las monedas cara con cara o cruz con cruz y decir a que apuesta. El "baratero" es el encargado de recogerlas. Deben salir emparejadas ambas chapas (caras o cruces). Si no salen emparejadas, se lanzan de nuevo hasta que salen las dos iguales. Si el que las tira saca a lo que va (caras/cruces), ha ganado el doble de lo que apostó y puede seguir jugando, así hasta que se pase. Lo normal es doblar todo hasta el tercer acierto, en el cuarto se vuelve a salir con la postura o inicio y así a doblar hasta que llenas el bolsillo o te pasas.

El jueves santo hay la única procesión profana de todo el país, "El Entierro del Genarín".
Jenaro Blanco, más conocido por Genarín, era un borrachín, le gustaba la buena vida y las juergas y parece ser que en una noche de esas, estaba dando tumbos por la actual Avda. de los Cubos, cuando fue atropellado por el primer camión de la basura que hubo en León. La fecha que ponen algunos es una fría noche de Marzo del año 1.929.
A la muerte de Genarín, cuatro personajes, llamados los cuatro evangelistas, dan lugar a la cofradía de Genarín.
El poeta Francisco Pérez Herrero, el taxista Eulogio, el árbitro de fútbol Nicolás Pérez y el aristócrata bohemio Luis Rico.
Cada Jueves Santo, a las doce de la noche, se reune la gente en la Calle de la Sal, después de haber dado los 30 pasos de rigor por la calle Mariano Domínguez Berrueta.
Se hacen las paradas de rigor en las que se recitan romances de todo tipo y se empina el codo con un buen orujo de la tierra, y se camina con destino al lugar donde se cuenta fue atropellado el Genarín.
Llegados allí, se prosigue con los romances y los tragos de orujo y el "colgador" o "trepador" se encarga de escalar la muralla y depositar en lo alto una botella de orujo, un pedazo de queso, un trozo de pan de hogaza y dos naranjas, que simbolizan el alimento para el espíritu de Jenaro, el Genarín.

Durante toda la semana santa y para animar el paso de un sitio a otro, podeis ir parando en alguna tasca y "matar judíos".
Que no os suene mal, que nada tiene que ver con la sangre, es ir por el Barrio Húmedo a tomar "limonadas", que es parecida a la sangría, pero de menos grado y más rica. El origen de la expresión no está muy clara, pincha "aquí" y verás una de las versiones.

2 comentarios:

Mar Río dijo...

no se donde, pero esta santa semana brindaré con orujo por el Gran Genarín ... si tal, con esa estupenda receta de limonada. Grazas pola historia tan bonitiña. bcs

Primer Viernes de Mes dijo...

Gracias al amigo de José T. da gusto saber que hay gente que nos lee.
Saludos.