
Todo empezó en Nanterre, en las afueras de París, con una movilización universitaria que exigía reformas educativas. Fue la chispa de la rebelión en la que participaron obreros, descontentos con la guerra del Vietnam y una gran masa social que reivindicaba derechos y escribía eslóganes imposibles en las paredes. En cierto modo era la recuperación del espíritu libertario francés, la huella de La Marsellesa y los Derechos Humanos, se empezó a hablar de la liberación de la mujer, el protagonismo de la sociedad civil, la consolidación de los derechos sindicales, etc.
La imaginación no llegó al poder porque el poder destruye cualquier imaginación discordante, las guerras no han dado paso al amor y las contradicciones continúan infiltradas en el Primer Mundo. Pero Mayo del 68 tampoco fue el cruel fracaso que algunos han querido ver. Aunque, lógicamente, el sistema siempre digiere las turbulencias y la disidencia acaba siendo convertida en negocio.
En el verano, ya todo había pasado, pero como díria Bob Dylan, “… algo flotaba en el viento…”
La imaginación no llegó al poder porque el poder destruye cualquier imaginación discordante, las guerras no han dado paso al amor y las contradicciones continúan infiltradas en el Primer Mundo. Pero Mayo del 68 tampoco fue el cruel fracaso que algunos han querido ver. Aunque, lógicamente, el sistema siempre digiere las turbulencias y la disidencia acaba siendo convertida en negocio.
En el verano, ya todo había pasado, pero como díria Bob Dylan, “… algo flotaba en el viento…”

2 comentarios:
Como dixo Manu Chao Perdimos a ilusión pero ainda nos queda a esperanza.
M.Bolaño
Mercedes, muchas gracias por tus comentarios, así se que alguien me lee ;-)
Publicar un comentario